El cambio duradero no sólo se produce en los hogares, sino también en la legislación, la infraestructura de trabajo social y la reforma impulsada por el gobierno.
Las leyes de protección de la infancia salvaguardan los derechos de los niños, preservan la unidad familiar y construyen comunidades más fuertes para las generaciones futuras.
En Kokkaddicholai (Sri Lanka), la comunidad se reúne entusiasmada en torno a sus nuevas pistas de tenis y baloncesto y ve a sus hijos jugar allí por primera vez.