Research consistently shows that up to 80% of children living in institutional care globally have at least one living parent. Most of these children are not “orphans” in the traditional sense.
El cambio duradero no sólo se produce en los hogares, sino también en la legislación, la infraestructura de trabajo social y la reforma impulsada por el gobierno.
Las leyes de protección de la infancia salvaguardan los derechos de los niños, preservan la unidad familiar y construyen comunidades más fuertes para las generaciones futuras.
En Kokkaddicholai (Sri Lanka), la comunidad se reúne entusiasmada en torno a sus nuevas pistas de tenis y baloncesto y ve a sus hijos jugar allí por primera vez.