Grace tiene 41 años y es madre soltera de cinco hijos. Ella y sus hijos carecían de documentos de identidad, lo que les impedía acceder a servicios sociales como un estipendio en metálico y educación.
La falta de un hogar seguro estaba afectando a la salud y el desarrollo de los hermanos Sibisi. Gracias a los donantes del CERI, la familia tiene ahora una nueva casa donde los niños pueden prosperar.
Amahle y Siyanda, como muchos otros niños, disfrutan con las cosas más sencillas. Para Amahle, una niña de 12 años, es jugar al netball con su equipo en...